jueves, 15 de junio de 2017

PALABRAS EXHALADAS AL OLVIDO IV, 2017

PALABRAS EXHALADAS AL OLVIDO
Hay tierra que decrece su ritmo
y palabras rotundas preñadas de arena.
Hay una cúspide de ayeres vistiendo el rostro,
una ingrávida frente de los sueños.
Hay una incaminada ciudad recorriendo las venas,
un hueco perfecto derramándose entre las frases y la cordura.
Hay pactos de infierno viajeros de los 9 círculos,
territorios imposibles de frontera de deuda.
Hay vástagos paralelos en las esquinas de las noches,
entre las pestañas paisajes claudicados de huidas.
Hay bocas que fruncen rictus,
palabras vencidas en cómputos de noes,
laberintos de saliva ofuscados de fe,
unicornios de enfado o ira
y glosando lo indecible se repletan arcas de olvido.
MEDIDAS VARIABLES SEGÚN POSICIÓN:  35 x 35 x 23 cm

viernes, 2 de junio de 2017

RELICARIO DE LA MATERIA IV y V 2017

ALIMENTO DEL OLVIDO III
(...)Aunque se le robara al trayecto el viaje y la odisea escribiese el regreso.
Aunque se le hubiera guerreado al mar los oleajes de desventura,
llevando el blanco como estandarte y el luto como desánimo(...)

jueves, 1 de junio de 2017

OJOS DE TRÁNSITO I, 2017

Volverás la mirada mientras percibes el matiz del trayecto abandonado,
inmóvil tú, prescindiendo de la acción,
nutriéndote de una discontinua inquietud,
sabiéndola cementerio de mañanas,
querrás acotar el margen de su límite veleidoso,
siempre el mismo itinerario estéril a su desierto, indómitamente abrasador,
cárcel las pupilas del silencio en la baldía extensión.
Volverás la mirada todas las mañanas,
la composición rota en el combate de la doma de lo soñado,
aún recogerás las cenizas entre las yemas, siempre olvidándote del amanecer,
y perdonarás la sofocante humillación con que se postergaba el aire
aunque no te hallará la paz en la falsedad de las oblicuas estancias de ser.
Volverás la mirada en búsqueda de la primigenia semiesfera,
licuando en una bola inacabada el fraude y la ilusión,
rebotando sin fin al lugar inalterable de la pérdida.
Volverás la mirada impregnada de la opacidad de la penumbra,
girando arremolinada mientras en cada vórtice muda el designar de las palabras,
regresarás en un anular cautiverio ficticio,
matarás la luz e inane, te cabalgarán las sombras.

Medidas variables. 1.40X35X35 cm

miércoles, 31 de mayo de 2017

ACOPLAMIENTOS del V, al X, 2017


Cuando en el vértice de una esquina languidece la indiferencia y en el otro no hay preguntas.
Cuando al alba amanecen labios agostados que no humedecen verbos y el eco ya no teje la prosodia.
Cuando las palabras se desclavan de la memoria y, de la llama, el rescoldo de la pira.
Cuando los sonidos no copulan con las frases y se eyacula el mutismo, la voz secuestrada por lápida y mortaja.
Cuando aglomeraciones de silencios copan estrechos el aire y de las huellas los indicios son monstruos.
Cuando el nombre no eclosiona rotundo las vocales, ni sacude con la desidia de fonemas gastados.
Cuando ya no se pondera lo eterno, el vértigo se fuga de la noche y se protege el reflejo de un espejo herido.
Cuando se intuye que las palmas se hallarán vacías y que la pureza entorpece el aliento.
Cuando se sabe que la salinidad anegará el sueño y que nos habita un cuerpo y no un alma.
Cuando ayer fue enredado en penumbras que subían vientres hacinadores de los recuerdos, en la locura estática de un ritual elegíaco,
sombra de la palabra al agotamiento de la espera, un lento tiempo detenido.
Cuando el fuego ya no transforma la cimbreante inquietud de la atmósfera.
Cuando de lo pasado no queda apenas más que un latido y se desgaja la oscura infancia.
Cuando un intangible espacio organiza el miedo y apenas sucede más que el tiempo,
porque ya no hay dioses ni héroes que confundan infierno y magia,

entonces, entonces... cegamos y zurcimos los ojos para no oler el mal.


jueves, 18 de mayo de 2017

VÉRTEBRAS DE TIEMPO II, 2017

ALIMENTO DEL OLVIDO III
(...)Saber cómo alimentará el olvido nuestras vértebras,
cómo leves en anécdotas purificarán el ambiente familiar,
ganarán unas horas todas las voces y las lágrimas,
un tiempo serán testigo de ofrendas y plegarias. Eternamente,
hacinarán tibios almacenes donde varará la infinitud del olvido(...)
                                                                                                                                                    

VÉRTEBRAS DE TIEMPO II. Cerámica, esmalte e hilo de algodón. Medidas 83 x 30 x 14 cm.

jueves, 11 de mayo de 2017

PENÉLOPE CAJA I, 2017

(...)Cose su secundaria soledad a la epopeya de sirenas y Polifemos
mientras naufraga bordando un manto de aquiescencia de destino,
mortaja de sus días, cárcel de sus noches,
segmentando periodos entre lo hecho y lo rehecho en un cómputo sin hazañas(...)


jueves, 4 de mayo de 2017

PENÉLOPE: DONDE DUERMEN LOS SUEÑOS, 2017

Nombre soplado al aire arrastrando la última vocal de otro nombre,
expulsado en un caos de encajes de letras que dan la espalda a la playa
y después, el cercado de las islas hacinando de ecos las tardes.
Ocasos como puñales. Vísperas de espera,
amaneceres rompiendo su perseverante odisea de hilvanes.
Su viaje son los delirios.
Cose su secundaria soledad a la epopeya de sirenas y Polifemos
mientras naufraga bordando un manto de aquiescencia de destino,
mortaja de sus días, cárcel de sus noches,
segmentando periodos entre lo hecho y lo rehecho en un cómputo sin hazañas.
Teje su nombre unido a otros, entrecruza engaño con engaño,
cada gesto un sol, un mundo, ágiles dedos de frontera,
una vuelta: un sueño creado, otra: un sueño afianzado;
con las sombras, el enredo de los sueños frustrados.
La caligrafía escuálida de su parco significado ha aprisionado su imagen estática,
reinando milenios de castidad, gasa y rueca.
Costurera de esperas, no de épica.
Constriñendo  los atados dedos al rutinario hilado, en estatuario mantra de evasión.
y monótonos los pensamientos los va enriqueciendo de secretos.
Así las hebras colgadas de sus yemas parecen un talismán,
acogido porque trabajan su infierno y sus frases,
le infesta de visiones, fiebre y sangre.
Así, inmóvil, Penélope vive el vértigo del misterio, la vorágine del vértigo.
En gineceo de témpano, prisión de su piel deshace sudario y muere anhelos,
se ha hecho vieja en el recuerdo y se ha hecho eterna,
obediente zurcidora de otras vidas.
Medidas  60x70x45 cm

miércoles, 3 de mayo de 2017

PENÉLOPE: CRUCIFIXIÓN, 2017


(...)Teje su nombre unido a otros, entrecruza engaño con engaño,
cada gesto un sol, un mundo, ágiles dedos de frontera,
una vuelta: un sueño creado, otra: un sueño afianzado;
con las sombras, el enredo de los sueños frustrados(...)

Medidas 115x115 cm. 43 elementos

martes, 25 de abril de 2017

PENÉLOPE: RED DE HISTORIA I, II, III Y IV, 2017

Nombre soplado al aire arrastrando la última vocal de otro nombre,
expulsado en un caos de encajes de letras que dan la espalda a la playa
y después, el cercado de las islas hacinando de ecos las tardes.
Ocasos como puñales. Vísperas de espera,
amaneceres rompiendo su perseverante odisea de hilvanes.
Su viaje son los delirios.
Cose su secundaria soledad a la epopeya de sirenas y Polifemos
mientras naufraga bordando un manto de aquiescencia de destino,
mortaja de sus días, cárcel de sus noches,
segmentando periodos entre lo hecho y lo rehecho en un cómputo sin hazañas.
Teje su nombre unido a otros, entrecruza engaño con engaño,
cada gesto un sol, un mundo, ágiles dedos de frontera,
una vuelta: un sueño creado, otra: un sueño afianzado;
con las sombras, el enredo de los sueños frustrados.
La caligrafía escuálida de su parco significado ha aprisionado su imagen estática,
reinando milenios de castidad, gasa y rueca.
Costurera de esperas, no de épica.
Constriñendo  los atados dedos al rutinario hilado, en estatuario mantra de evasión.
y monótonos los pensamientos los va enriqueciendo de secretos.
Así las hebras colgadas de sus yemas parecen un talismán,
acogido porque trabajan su infierno y sus frases,
le infesta de visiones, fiebre y sangre.
Así, inmóvil, Penélope vive el vértigo del misterio, la vorágine del vértigo.
En gineceo de témpano, prisión de su piel deshace sudario y muere anhelos,
se ha hecho vieja en el recuerdo y se ha hecho eterna,
obediente zurcidora de otras vidas.

jueves, 30 de marzo de 2017

ACOPLAMIENTOS del I al IV, 2017

Cuando en el vértice de una esquina languidece la indiferencia y en el otro no hay preguntas.
Cuando al alba amanecen labios agostados que no humedecen verbos y el eco ya no teje la prosodia.
Cuando las palabras se desclavan de la memoria y, de la llama, el rescoldo de la pira.
Cuando los sonidos no copulan con las frases y se eyacula el mutismo, la voz secuestrada por lápida y mortaja.
Cuando aglomeraciones de silencios copan estrechos el aire y de las huellas los indicios son monstruos.
Cuando el nombre no eclosiona rotundo las vocales, ni sacude con la desidia de fonemas gastados.
Cuando ya no se pondera lo eterno, el vértigo se fuga de la noche y se protege el reflejo de un espejo herido.
Cuando se intuye que las palmas se hallarán vacías y que la pureza entorpece el aliento.
Cuando se sabe que la salinidad anegará el sueño y que nos habita un cuerpo y no un alma.
Cuando ayer fue enredado en penumbras que subían vientres hacinadores de los recuerdos, en la locura estática de un ritual elegíaco,
sombra de la palabra al agotamiento de la espera, un lento tiempo detenido.
Cuando el fuego ya no transforma la cimbreante inquietud de la atmósfera.
Cuando de lo pasado no queda apenas más que un latido y se desgaja la oscura infancia.
Cuando un intangible espacio organiza el miedo y apenas sucede más que el tiempo,
porque ya no hay dioses ni héroes que confundan infierno y magia,


entonces, entonces... cegamos y zurcimos los ojos para no oler el mal.


miércoles, 22 de marzo de 2017

OJOS VELADOS MINIATURAS I, II Y III, 2017

OJOS VELADOS II, TEXTO II
Cuando vástagos de la penumbra disfrazan en luminiscencia su opaco iris
y enredan pestañas anudadas a ritos de paredes milenarias.
Cuando ojos varados en el silencio de la espera de deseo de esquina móvil
y pupilas que al amanecer piden otra luz, de otro sol, de otros mundos.
Cuando en urnas de recuerdo se atesoran ficticios momentos concluyéndose los ritmos
y de la llama se hace agua oculta, rutinas de ecos, tránsitos inciertos, máculas heredadas.
Cuando la vida escoge el aullido sordo de no poder devorarla
y de todas sus quimeras selecciona la infausta posesión del tiempo.
Cuando la nada letal esparce ácida el viaje, no indivisa pero exhausta,
aún cuando se adose a sí misma quedará la carne acanalada.
Cuando el destello de venganza recorre penumbras de siglos
y la nostalgia vence las visiones de los días.
Cuando, un instante, se refleja en el espejo la propia supervivencia caníbal
y se extirpa lo real vislumbrándose dioses y demonios, sin creer ya en el hombre.
Cuando ese territorio de allá es la región donde posponer los sueños
y de los pasados se repiten, monocordes, los presentes.
Cuando de frontera de cinismo y de mares de sangre no se contrae la pupila,
entonces, entonces, la Bestia domada subyuga el Templo con salmos de derrota.
Nº I
NºII
NºIII

lunes, 20 de marzo de 2017

FRONTERA EUROPA V, 2017

FRONTERA EUROPA
La frontera era yo.
Yo portuaria. Yo Caronte. Yo llave del regreso.
Meciéndome en albas cansinas y llegando a ser maestra de ceremonias.
Palpando en mis límites que la frontera era yo y la exigua extensión de la voz
cuando susurro que no hay mundos que puedan pronunciarse al unísono.
La frontera era yo circunvalada de tiempo,
llevando mi lugar cercado entre paralelos de senectud,
cuando no intuyo, al menos, cómo me nombran los ecos de los sueños,
cuando no recuerdo cómo baten la atmósfera las súplicas de quien insiste.
Sí, la sofocan, la queman, la agotan sin indignidad.

La frontera era yo constreñidamente agostada,
de realidad de hiel y escarcha. Brutalidad asumida. Síncope, inflexión, letargo.
La frontera era la boca, mi nombre original de mugido y equívoco,
cultivador de la urgencia y de la ofensa, sólido para entierros.
La frontera era yo en lentos azules, vejez sobre vejez de letales arrugas del alma,
espacio abastecido, enemiga de mi materia y de mi límite.
Aquiescencia del odre que me envuelve.
Yo era la frontera donde batir el drama,
era yo el límite de la premura,
yo el extremo del delirio,
yo misma el término.

jueves, 23 de febrero de 2017

VÉRTEBRAS DE TIEMPO I, 2017


ALIMENTO DEL OLVIDO III
Saber que irse es sin rastro ni sombra,
aunque se hubieran batallado las posiciones con rotundidad,
disputándole al camino la cordura.
Aunque se le robara al trayecto el viaje y la odisea escribiese el regreso.
Aunque se le hubiera guerreado al mar los oleajes de desventura,
llevando el blanco como estandarte y el luto como desánimo.

Saber que las treguas contra el mito quedarán
abandonadas en infértiles posturas yacentes.
Que el orondo ulular de los territorios habitados
se perderá en las silentes bocas, náufragas de la palabra.
Que huérfanos serán los espejos de reflejos de vanidad,
vencidos por imágenes en santuarios profanados.

Saber del recorrido errático de destino estéril,
sin haber llegado al recodo imposible de pernoctar,
sin la ebriedad del descenso, sin pliegues, sin conclusiones,
sin que en las yemas temblasen los colores,
ni se ordenase con caos el espacio,
apenas secreteando la rutina.

Saber cómo alimentará el olvido nuestras vértebras,
cómo leves en anécdotas purificarán el ambiente familiar,
ganarán unas horas todas las voces y las lágrimas,
un tiempo serán testigo de ofrendas y plegarias. Eternamente,
hacinarán tibios almacenes donde varará la infinitud del olvido.
                                                                     


VÉRTEBRAS DE TIEMPO I 2017. Cerámica, esmaltes, madera, hilo de seda y algodón. Medidas 98 x 100x 10 cm