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martes, 1 de octubre de 2024

HOGAR DULCE HOGAR. PENÉLOPE ISLAS, 2024

 

LOS LOBOS
(...)Secretean los lobos en lenta prosodia de un séquito que la vela,
mientras la noche que escucha pare sones
de renglones crípticos que el alba devora,
cuando el alba deja de ser un lugar para la fe(...)
                                                                                
PENÉLOPE ISLAS. Cerámica, esmaltes y cuerda. 90 x 18 x 12 cm.

viernes, 10 de enero de 2020

PENÉLOPE: TEJEDORAS DE SUEÑOS IV, 2020

Nombre soplado al aire arrastrando la última vocal de otro nombre,
expulsado en un caos de encajes de letras que dan la espalda a la playa
y después, el cercado de las islas hacinando de ecos las tardes.
Ocasos como puñales. Vísperas de espera,
amaneceres rompiendo su perseverante odisea de hilvanes.
Su viaje son los delirios.
Cose su secundaria soledad a la epopeya de sirenas y Polifemos
mientras naufraga bordando un manto de aquiescencia de destino,
mortaja de sus días, cárcel de sus noches,
segmentando periodos entre lo hecho y lo rehecho en un cómputo sin hazañas.
Teje su nombre unido a otros, entrecruza engaño con engaño,
cada gesto un sol, un mundo, ágiles dedos de frontera,
una vuelta: un sueño creado, otra: un sueño afianzado;
con las sombras, el enredo de los sueños frustrados.
La caligrafía escuálida de su parco significado ha aprisionado su imagen estática,
reinando milenios de castidad, gasa y rueca.
Costurera de esperas, no de épica.
Constriñendo  los atados dedos al rutinario hilado, en estatuario mantra de evasión.
y monótonos los pensamientos los va enriqueciendo de secretos.
Así las hebras colgadas de sus yemas parecen un talismán,
acogido porque trabajan su infierno y sus frases,
le infesta de visiones, fiebre y sangre.
Así, inmóvil, Penélope vive el vértigo del misterio, la vorágine del vértigo.
En gineceo de témpano, prisión de su piel deshace sudario y muere anhelos,
se ha hecho vieja en el recuerdo y se ha hecho eterna,
obediente zurcidora de otras vidas.
TEJEDORAS DE SUEÑOS IV, 2019. Cerámica, esmalte, hilo, tul y malla metálica. Medidas 67 x 53 x 39 cm


martes, 20 de agosto de 2019

DONDE DUERMEN LOS SUEÑOS II, 2019

Nombre soplado al aire arrastrando la última vocal de otro nombre,
expulsado en un caos de encajes de letras que dan la espalda a la playa
y después, el cercado de las islas hacinando de ecos las tardes.
Ocasos como puñales. Vísperas de espera,
amaneceres rompiendo su perseverante odisea de hilvanes.
Su viaje son los delirios.
Cose su secundaria soledad a la epopeya de sirenas y Polifemos
mientras naufraga bordando un manto de aquiescencia de destino,
mortaja de sus días, cárcel de sus noches,
segmentando periodos entre lo hecho y lo rehecho en un cómputo sin hazañas.
Teje su nombre unido a otros, entrecruza engaño con engaño,
cada gesto un sol, un mundo, ágiles dedos de frontera,
una vuelta: un sueño creado, otra: un sueño afianzado;
con las sombras, el enredo de los sueños frustrados.
La caligrafía escuálida de su parco significado ha aprisionado su imagen estática,
reinando milenios de castidad, gasa y rueca.
Costurera de esperas, no de épica.
Constriñendo  los atados dedos al rutinario hilado, en estatuario mantra de evasión
y monótonos los pensamientos los va enriqueciendo de secretos.
Así las hebras colgadas de sus yemas parecen un talismán,
acogido porque trabajan su infierno y sus frases,
le infesta de visiones, fiebre y sangre.
Así, inmóvil, Penélope vive el vértigo del misterio, la vorágine del vértigo.
En gineceo de témpano, prisión de su piel deshace sudario y muere anhelos,
se ha hecho vieja en el recuerdo y se ha hecho eterna,
obediente zurcidora de otras vidas.
                                                                                


Medidas  88 x 78 x 12 cm

lunes, 15 de julio de 2019

PENÉLOPE: ÍTACA I, 2019

PENÉLOPES ISLAS
La renuncia las paseó ordenadas en territorios circulares,
los viajes archivados en carpetas de olvido,
heroínas apresadas en islas cercadas.
La huida fueron los mares de batallas ondulares,
combates de búsquedas y pérdidas,
sin interesar ya la posesión, sólo la idea.
La frontera de las islas se desdibujo prendida a evocaciones,
fragmentando el mar en cómputos de tiempo,
ayer fueron hebras de espuma. Nudos de mareas el futuro.
La frontera de las islas el pavor la trazó amorfa,
las letras una y otra vez empeñadas en grabarla, tarde,
tan tarde, que la línea quedó desvanecida por las derrotas,
se vició de desgana el aire,
se hizo con las huellas el temblor.
Entonces se bebieron el mar,
les brotó tapándoles la boca,
la oclusión condenó a malditas las estrofas,
así la unicidad relató la historia.
La renuncia silenció a las guerreras
y la desmemoria desmembró los versos.

PENÉLOPE: ITACA I, 2019. Cerámica, esmalte y tejido de algodón. Medidas 36/ 108 x 25 x 31 cm